Archivo de Abril 2009

h1

No lo manejo

Abril 19, 2009

Me  volvía loco su corriente extraña, ese pulso contestatario que hacía que la sangre hirvieraa en otra dirección. Lo inentendible era una mezcla foránea de días y horas que alguien se había encargado de juntar. Las cosas estaban puestas en una mesa, como si se esperase a comer a la realeza. Sus ingredientes: Unos truenos, dos reliquias de oreja, 5 carteras, alfombra y 6 pisos de altura. Lo demás pasó por que la coincidencia no es puta, y sabe cuando llegar a ordenar. Los otros 50 minutos de cocción los pusimos varios. Dos se salieron, una pasó con baba de otro y la otra, astutamente frunció el entrecejo, como para enfriar.

Me di cuenta de cosas extrañas, sin sentido, que quizás en un tiempo hayan tenido sentido y hoy, eran un baño de maría. Los libros querían ladrar sus historias por todo el lugar, y el tiempo, cuando se fué, dejó una estela ácida que después de mucho  enseñó tambien su cicatriz. Tenue como un invierno, se acercó al final del precipicio. La presión se había olvidado y fluyó el rió como mantequilla.

Dijo que había veces en que no estaba. Otras, en que nunca iba a dejar de estar por ahí. La resaca inorgánica fue la cura de tiempo y de rarezas que aparecían “solo una vez al mes”. Lo otro era simplemente miedo y cosas que no cabían en la sopa.

Que diverso está todo, y que tranquilo se siente.