La playa de los adentros

Joder, ya van 5 años. En 2012 vino un primer volador, pero el engranaje del progreso me dejó fuera de las letras. Quizás es un toyo, como dice mi hermano, o quizás simplemente ya no era, como dice mi amigo Ricardo. Pero al final, la playa, el mar y la felicidad me arrastraron a acercarme a las letras y volver a ser ese espadachín que siempre ha descansado en mi bulbo raquídeo. Joder que ha costado tomar un lápiz y papel para volver a telegrafear mis pensamientos a la vacuidad.

Hoy cumplo un sueño, ese que siempre quise y nunca me dejé seguir. Quizás antes no podía. Me encadené a mi Rubia deliciosa y desgrané mi propio choclo a rutas nortinas. Acá hay más de mi nueva vida, de enganchar mis gustos y disfrutar de esa vibración que tanto busqué y que siempre ha sido lo más universal que hay aquí afuera. Les puedo contar que mi laboratorio de gato por fin funciona, las probetas están llenas y las mechas prendidas. He vertido hartas sustancias extrañas en esas correas transportadoras, pero de seguro que el resultado es una reacción química sin precedentes. Por fin desde aquí ha vuelto a latir ese pulso, ese que se fue después de haber manchado y dejado de manchar con tristeza muchas cosas.

En el plano universal, con gran tristeza se me fue uno de los más grandes, ese que se moría si lo relacionaban con lo mundano y que tampoco creía en ese espacio visceral-intergaláctico-boreal-extrasensorial. Si, ese que el mismo decía que no existía me dejó sin despedirnos mucho. Aunque no creo que por despedirse más se sufra menos, sí me dolió en mis adentros haberlo perdido tan rápido, tan fulminante y tan fugaz. Así partí de mi tierra, unido en uno pero partido en dos. Aquí estoy, sonriendo como una naranja y disfrutando de ese tiempo que no he tenido desde que dejé de llorarle a este pasquín.

Bienvenido 2014. Desde la playa de los adentros.

Almaspuroestilo, yo.

Me acordé que tenía un confesionario oculto en algún lugar de mis recuerdos. Como ayuda hablarse, dicen, cuando a veces no entendemos mucho el viraje y tiempo de las historias.

Cuanto tiempo ha pasado. Cuantas cosas nuevas y otras viejas podría contarle a cualquiera. Pensar que hace tres años que no empuñaba el teclado para disparar me hizo sentir un poco de tristeza en la jugera cerebral. Ya no se juega, me dicen algunos, pero que importa, les respondo, si yo si tengo ganas de seguir jugando, y para siempre. Quiero ser de ese ejercito de soldados que  se mantienen firmes junto a sus alegrías y sueños, intentando salvar a esos que ya zarparon arrastrados hacia las oscuras aguas de lo común. Y por común no me refiero a eso que los comunes y silvestres hacemos día a día, maravillados y felices de volver de la inconsciencia todos los días por la mañana. Me refiero a esa tan aterradora suegra rutinaria y sinsentido que acecha las aguas tranquilas de un Santiago extraño.

Al mismo tiempo siento un fuego que arrasa con todo lo que veo, razón por la cual este jorobado ha bajado de los campanarios, para hacerse un espacio en el tiempo y seguir escribiendo de lo que a él le parece la vida. Por que así siempre me he crecido yo, almaspuroestilo yo, y si nadie salvo la rubia deliciosa que me acompaña día día no quiere salpimentar sus historioas, bien por ellos. Por lo menos ya somos dos.

En memoria a aquellos que todos los días pierden un poco de vida, levantándose a las 4Am. Todos los demás no tenemos excusa para no desdibujarnos de felicidad.

Son sólo ciegos.

Se rompen el pecho chocando el puño bien cerrado en algún rito eclesiastico, mientran mastican sus oraciones haciéndolas sonar como un tarro de nescafé lleno de piedras puntudas, chocándolas en contra de las paredes de su conciencia. A veces , se les revuelve el estómago pero lo opacan pensando en  oraciones invisibles,  tan mágicas que hacen bajar la misericordia desde el orden divino sobrenatural incomprensivo en un idioma incomprensivo divino sobrenatural.  Suplican y afirman que la corriente que creen invocar siente las patas en sus aguas y baja desde las estrellas a sembrar la calma de cada uno. Quien les habrá dicho que esa es la verdad, si la naturaleza siempre ha sido de todos? O quién te dejó a ti escribirla y encerrarla en un libro de poemas antiguos, siendo que es un lagarto largo y escurridizo que jamás nunca se ha dejado atrapar?

Tendrían que quitarse del medio, apagarse, hacerse una ceniza que se vuele y se pierda en el aire. Que vuelva a juntarse, hacerse de piedra y después de toda esa magia, volar. Eso tendría que pasar, y en orden, para creer ser los dueños de donde caminan, eso lugares en que ni siquiera los idiomas conocen, donde todo lo que hay  que hacer mucho mas que comprar y usar.

Mejor, prenderle velas al espiritu consciente de las sonrisas, del tino y de la buena vibra universal en vez de creer que tus 160 lucas de sueldo son una bendicion para una familia de 8 personas, para un portero o para todo ser por el que crees que haces bien. Te informo que no hay nadie que sea menos, o más que tu, campeón. Derrepente piensa en partir preguntando como es que te ven a ti monstruo, aquellos que crees que sólo son sólo tus cosas, o que viven en “tus” cosas.